SERENDIPIA DOMINICAL – Columna de la escritora española Mónica Miquel Nieto – Encuéntrala cada domingo en el portal web (escritoresrebeldes.com) y en las redes sociales de Escritores Rebeldes.
SERENDIPIA DOMINICAL
APRENDAMOS A SER FELICES
Por: Mónica Miquel Nieto (Barcelona – España)
Correo electrónico: mmiquelnieto@gmail.com
Todos buscamos la felicidad. Pocos o quizás nadie estaría en contra de dicha afirmación, pero la felicidad no significa lo mismo para todos. Además, es un concepto que se ha ido modificando a lo largo de la historia.

En este Serendipia dominical os hablaré de la felicidad y de lo que suelen recomendar los expertos para conseguirla. Espero que os resulte interesante y, sobre todo, útil para ayudaros a encontrar esa felicidad tan esquiva.
La felicidad se define como el estado de grata satisfacción espiritual y física. Algunos sinónimos de felicidad son: dicha, ventura, contento, satisfacción, bienestar, suerte, prosperidad, fortuna, alegría y bonanza.
El 20 de marzo es el Día Internacional de la Felicidad, coincidiendo con el equinoccio de primavera. Este día se celebra desde 2013, a propuesta del Reino de Bután, un pequeño país en el Himalaya que, en lugar de enfocarse en el Producto Interior Bruto (PIB) como medida de progreso, promueve la medición del índice de Felicidad Nacional Bruta o FNB.
La FNB es un indicador de nivel de vida que se calcula midiendo nueve puntos: el bienestar psicológico, el uso del tiempo, la vitalidad de la comunidad, la cultura, la salud, la educación, la diversidad medioambiental, el nivel de vida y el Gobierno.
En el año 2024, Finlandia apareció como el país más feliz del mundo, seguido por Dinamarca, Islandia y Suecia. Cabe destacar que, a escala global, los jóvenes entre 15 y 24 años son los que registran la mejor percepción sobre felicidad, al menos en estos países.
En cambio, según la filósofa Elsa Punset, los estudios más recientes muestran que ahora la época más infeliz de la vida es la juventud. Esto es una prueba de que estamos construyendo una sociedad que nos está negando cosas fundamentales para el ser humano. Según ella, esta sociedad ha tergiversado el concepto de felicidad: “Vivimos anclados en una sociedad del consumo, del ruido, del placer rápido, repetitivo, adictivo, pero eso tiene muy poco que ver con lo que necesita un ser humano, que es soñar”.
Además, según mi humilde opinión, los jóvenes lo tienen muy complicado a la hora de independizarse, conseguir una vivienda digna y un trabajo bien remunerado que les permita decidir cómo vivir sus vidas de forma gratificante. El entorno no les ayuda a sentirse felices y plenamente realizados. En teoría, lo pueden conseguir todo, pero a la hora de la verdad, es sumamente complicado y muchos de ellos no están lo suficientemente preparados como para tolerar la frustración a la que deben enfrentarse.
Por otro lado, desde los albores de la civilización, filósofos, poetas, personas comunes han reflexionado sobre qué significa ser feliz y cómo alcanzar ese estado deseado. Seguidamente, comentaremos la evolución del concepto en diferentes etapas de la historia:
1.La felicidad en la Antigüedad Clásica era virtud y eudaimonía. Para los pensadores de la Antigua Grecia, la felicidad (o eudaimonía) no era un mero estado de ánimo placentero, sino una vida bien vivida, alcanzada a través de la virtud y la razón.
Aristóteles argumentaba que la eudaimonía era el «bien supremo» y el fin último de la vida humana.
Epicuro defendía que la felicidad residía en la ataraxia (ausencia de turbación del alma) y la aponía (ausencia de dolor físico).
Para los estoicos como Séneca o Epicteto, la felicidad se encontraba en vivir en armonía con la naturaleza y la razón.
1.La Felicidad en la Edad Media era la Salvación Divina. La felicidad residía en la fe cristiana. La verdadera y duradera felicidad no se podía alcanzar plenamente en esta vida, sino en la vida después de la muerte, a través de la salvación y la unión conDios.
2.La Felicidad en la Ilustración y la Revolución Industrial se encontraba en la Razón, los Derechos y el Progreso. Pensadores como John Locke y Thomas Jefferson postularon que la búsqueda de la felicidad era un derecho inalienable del ser humano, no un privilegio.
3.La felicidad en la época de la Revolución Industrial (siglo XIX) se convirtió en la búsqueda de la seguridad económica, la superación de la pobreza y la mejora de las condiciones de vida y trabajo. El consumo comenzó a vincularse con la idea de bienestar.
4.La Felicidad en el Siglo XX y XXI se ha asociado al Consumo, Bienestar y Autoconocimiento, unas interpretaciones de la felicidad, influenciadas por la psicología, el marketing y la globalización.
Como suelo hacer, intentaré mostraros un enfoque práctico y útil del tema. Así pues, aquí os dejo algunos consejos para aprender a ser feliz:
1.Elegir la felicidad de forma consciente. No debemos subestimar el poder de la mente. Decidamos ser felices y pongamos los medios adecuados.
2.Contrarrestar las emociones y los pensamientos negativos. Practicar la concientización y reconocer la importancia de los pensamientos sobre la calidad de vida.
3.Cultivar las relaciones interpersonales con las personas a las que queremos, tanto sean familiares, como amigos y mantener una actitud positiva y dialogante con el resto de personas que transitan nuestras vidas: compañeros de trabajo, vecinos…
4.Potenciar la resiliencia y aprender a superar las dificultades de forma positiva. Percibir los errores como parte de nuestro aprendizaje y no dejarnos vencer por la adversidad.
5.Cultivar la gratitud. La vida es algo maravilloso, también lo es la naturaleza y debemos sentirnos afortunados por poder disfrutar de la vida y de sus dones. Veamos el vaso medio lleno y no medio vacío. Demos las gracias por todas las cosas buenas y dejemos de centrarnos en lo que queremos o no tenemos.
6.Fomentar el perdón, para viajar ligeros de equipaje y en paz con nosotros mismos. Todos podemos equivocarnos y, en el perdón, podemos hallar la salvación.
7.Involucrarse en actividades significativas, no solo para uno mismo, sino también en beneficio del prójimo. Podemos aportar muchas cosas positivas a nuestro entorno si nos lo proponemos.
8.Redescubrir el valor de las cosas pequeñas, pues en ellas reside la verdadera felicidad.
9.Practicar deportes, pasear, en definitiva, mantenerse en forma y activo.
10.Mantener el contacto frecuente con el entorno natural, ya que es una fuente de paz y energía para nosotros. Los humanos hemos construido un mundo artificial en el que habitamos, mas, no dejamos de ser animales racionales y precisamos el contacto constante con la naturaleza de la cual formamos parte.
11.Cuidar las horas de sueño, y no solo eso, sino también dejar descansar la mente y mantener una buena salud mental.
12.Valorar lo que somos más que lo que poseemos, pues esforzarnos en mejorar como personas, día a día, nos hará más felices.
Me gustaría comentar una forma de pensar acerca del tema que siempre me ha fascinado, en concreto, la Teoría de la Felicidad de Einstein. Para el genio científico, la felicidad no era un estado lejano, sino algo que se construye en lo cotidiano. “Estamos aquí por el bien de los demás, sobre todo por aquellos cuya sonrisa y bienestar hacen posible nuestra propia felicidad.”
En 1922, durante una visita a Japón, Einstein escribió en una hoja de papel lo que llamó su “teoría de la felicidad”: “Una vida tranquila y modesta trae más felicidad que la persecución del éxito constante”. Ese papel, entregado como propina a un botones de hotel, fue subastado décadas después por más de un millón de dólares.
La fórmula de la felicidad se conseguiría sumando la curiosidad más la conexión y el presente. Einstein pensaba que todo lo que necesitamos para ser felices es algo por lo que sentir entusiasmo.
Además, es importante destacar que según Einstein dejó escrito en una carta póstuma dirigida a su hija Lieserl, “Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiese que en él habita, el amor es la única y la última respuesta”. “El amor es luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El amor es Dios y Dios es amor”. Así pues, el amor es la mayor energía del universo y nuestra mayor fuente de felicidad. Concuerdo totalmente con esta filosofía y es por ello que he decidido incluirla en este Serendipia dominical.
Llegados a este punto, solo me queda compartir una docena de frases filosóficas célebres relacionadas con el tema:
1.«La felicidad del cuerpo se funda en la salud; la del entendimiento, en el saber.» — Tales de Mileto (624 a. C. – 546 a. C.).
2.«La verdadera felicidad no consiste en tenerlo todo, sino en no desear nada» — Séneca (4 a. C.- 65 d. C.).
3.«La felicidad sólo puede ser hallada en el interior» — Epicteto (55 – 135).
4.«La felicidad consiste, principalmente, en conformarse con la suerte; es querer ser lo que uno es.» — Erasmo de Rotterdam (1469-1536).
5.«Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.» — John Locke (1632-1704).
6.«Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad» — Gottfried Leibniz (1646 – 1716).
7.«Queremos ser más felices que los demás, y eso es dificilísimo, porque siempre les imaginamos mucho más felices de lo que son en realidad.» — Montesquieu (1689-1755).
8.«Las personas felices no tienen historia.» — Simone de Beauvoir (1908-1986).
9.«El amor al estudio es la pasión más necesaria para nuestra felicidad; es una fuente de placer inagotable»— Émilie Marquise du Châtelet (1706-1749).
10.“Existe una sola pasión: la pasión por la felicidad” — Denis Diderot (1713 -1784).
Os espero aquí mismo, en Serendipia dominical. Hasta entonces y como siempre os deseo, estimados lectores, sed felices.
MÓNICA MIQUEL NIETO (BARCELONA – ESPAÑA)
© DERECHOS RESERVADOS AUTORA

Mi nombre es Mónica Miquel Nieto, mujer de 55 años, residente en Barcelona, escritora y poetisa.
Toda mi vida he sido una lectora empedernida, de todo tipo de libros, pero sobre todo de novela histórica, novela fantástica y poesía.
De pequeña gané algunos certámenes literarios y ahí quedó todo. No he dejado de escribir nunca, pero no fue hasta el confinamiento causado por la pandemia de Covid-19, cuando decidí intentar publicar mis
Obras.
Escribí a algunas editoriales hasta que, finalmente, la Editorial Alvi Books confió en mis posibilidades y se arriesgó a publicar 5 de mis obras. Al ser una persona absolutamente desconocida, es algo que les
agradeceré siempre.
Por el momento, han sido publicadas seis antologías, tanto de poesía como de relatos, donde podéis encontrar algunas de mis obras, junto con las de otros maravillosos autores.
Participo en algunos grupos literarios de Facebook y he publicado en algunas revistas (Escritores Rebeldes, Las Alas del Cóndor, CLIVAR, Netrazol Literary Magazine, Pansélinos, Azahar, Escritores…).
También se han escuchado mis poemas y fragmentos de mis obras en programas radiofónicos, como por ejemplo en La hora de la verdad de TuradioValencia.com, La Enamorada Radio o Radio Alfa Omega de Mexico.
Podéis encontrarme en Facebook, Instagram, tiktok, Threads, X, Pinterest y en Youtube (Escritora Mónica Miquel Nieto).
Mi intención es darme a conocer y conseguir lectores para mis obras publicadas.
No dejaré de escribir, porque para mí el hecho de hacerlo, es tanto una necesidad como un placer.
Para más información, podéis dirigiros a mi blog literario ¡Que la literatura nos salve!
